Cuchara contra la lluvia: garbanzos con cebolletas!!!!

Ayer, con el día lluvioso, me apetecía tomar un plato de cuchara y decidí preparar unos garbanzos que ya había echado en agua la noche anterior. Me gustan delicados y pequeños, como los de Pedrosillano, que necesitan más mimo. Es lo que hago cuando necesito mimos, prepararlos para los demás. Quise algo diferente y recordé el delicioso caldo que hacen las manitas de cerdo; pensado y hecho. Me apetecía el sabor de las cebolletas, con un poco de caldo gelatinoso y el garbanzo. La manita de cerdo hace ese caldo trabado y gelatinoso, así que se la puse, aunque luego la quité para no comerla. No solemos tomarla en casa.  

Una vez que había decidido cómo hacerlos, con un sofrito, una manita de cerdo y cebolletas, decidí que la cebolleta debía  ser la protagonista. Así que la preparé de tres formas diferentes: asada, frita a la romana y confitada. 

Para darle el toque final, deshidraté en el horno, en el que tenía una enorme cebolleta asando,  unas lonchas de jamón cinco jotas y lo piqué para espolvorearlo sobre la cebolleta asada, que es la que queda más blanca. 

El resultado, un plato caliente con un fondo cremoso bajo los suaves y delicados garbanzos y un remate propio del Jardín de las Delicias. Es un plato económico y muy resultón. La manita de cerdo me costó 1’29e . 

También es fácil de hacer y se puede usar la olla rápida, con lo que en 30 minutos más o menos tenemos los garbanzos preparados. Se ponen en la olla con caldo de pollo. Yo tenía uno preparado en el congelador casero y lo usé, pero ya sabéis que entre semana se nos permite usar también de bote. No hay tiempo para tanta floritura. En la misma olla que hemos preparado el sofrito de cebolla blanca, tomate, ajo y pimiento seco, agregamos el caldo y los garbanzos y la manita de cerdo cortada en trozos grandes. Ahí se hace en unos 30/40 minutos. Apartamos los garbanzos y batimos el resto, poniéndolo al fuego y reduciéndolo para que quede más cremoso. 
La cebolleta es tan suave de sabor, que le quedó divina. Para el tríptico de cebolletas. Asamos una grande que cortaremos y pondremos encima; confitaremos otras cebolletas más pequeñas en aceite y durante mucho rato; si no queréis hacerlas con el método lento, le agregáis un pelín de azúcar y es muy rápido; y por último, bañamos otra cebolleta cortada en rodajas en huevo y la enharinamos y freímos. Para el toque aromático utilicé perejil y un poco de tomillo. 
Manita de cerdo 
A cocer .                                   


Cebolleta a la romana
Confitando cebolletas
Asando una cebolleta

Cebolleta en tres formatos

Batamos el caldo con el sofrito y reduzcámoslo al fuego hasta que nos guste su consistencia. Probamos de sal y agregamos según gusto junto con la pimienta. 
Jamón deshidratado y picado. La coronación perfecta!!!!!

 La combinación  perfecta!!!!!!


De cerca


A la mesa llevamos más cebolletas preparadas en una fuentecita. Y también el jamón en un cuenco. siempre hay paladares excesivos que quieren repetir. 

My way: cus cus a la trapanesa

CUS-CUS A LA TRAPANESA ...(a la manera de Elsa)
Las salinas en las inmediaciones de Trapani, Sicilia. Un lugar con encanto!!
Si empiezo a contaros lo que me ha gustado Sicilia, no llegamos a la elaboración del plato. Podría hablar horas sobre todas las maravillas que encierra esta isla. Me encanta que los árabes estuvieran también por allí un tiempo, porque a mí aún no se me había ocurrido hacer el cus cus con pescado...seré pánfila oyes!!! Vamos, que lo probé en dos restaurantes y la idea me pareció una genialidad. Cultura meditarránea, pueblo de pescadores, influencia árabe....igualito que en mi Andalucía y no se me había ocurrido nunca...ay....Donde lo probé no me convenció cómo lo habían cocinado, así que es lo primero que me apetecía preparar en casa. Os adjunto la receta del libro en español que compré. Espero que la veáis bien. 


De todas formas, yo lo he preparado con otros pescados. Le puse calamar, cortado más fino que en el libro, rape y gamba blanca. Tela marinera que se dice.

Con las partes que no queremos, hacemos una deliciosa fumet.  Recordad que sale blanquito el caldo.
Caldo
Es muy importante tener un caldo de pescado. También podéis hacer un pescado al horno y agregadle al cuscus el caldo que suelte. El cus cus apenas chupa caldo, así que sobrará seguro. Lo congelamos igual que las otras partes del pescado y otro día, tenemos todo preparado para comer rápidamente.



Guardamos para el congelador y así tenemos lo justo para otro día repetir el plato. también guardad el caldo que os sobre y hacéis lo mismo, lo congeláis.



Hacemos un sofrito de zanahoria, cebolla y tomate. Agregamos azafrán , pimentón y si os gusta el picante, una guinidilla, si no, pimienta es suficiente.


 Agregamos el pescado y mariscos. Yo luego saco los filetes de rape y los dejo sin hueso, para que no haya nada que tropiece en el paladar. Una vez cocinado, veís que le agregué también un poco del caldo para soltarlo todo.

Cocemos el cus cus  aparte, y cuando esté preparado, vertemos sobre él el resto del preparado de la sartén. Está supersabroso y muy cómodo de comer.





El tajine de barro termina de cocinar el cus cus con su propio calor. 
Lo rematamos con un perejil fresco y lo tapamos y llevamos a la mesa en su tajine.

no se tarda nada en hacerlo y está ñammmmmm

GRACIAS SICILIA!!!!





EN PRIMAVERA MUCHO CARIÑO: FRESAS con wasabi, con gambas, con chocolate....

Lo único que no me gusta de las fresas es su etimología..
debía ser más bonita, pero desencanta.  
Estamos en primavera y aún no había preparado nada con  fresas de Huelva.  Son el símbolo del cariño, además de alejar la envidia y los celos. Hoy quería homenajear ese cariño que nos rodea a todos, que damos y nos dan, pero para no ser muy cursi, me salté las normas un poco. 

El menú para un domingo de amor: 

1. Zumo de fresas con wasabi
2. Carpaccio de gamba blanca 
3. Carpaccio de calabacín
4.  Ensalada de fresas con vinagreta de chocolate. 

1. El zumo me lo inventé y está muy bueno.  Fresas, zumo de una naranja y un poco de wasabi con un toque de sal y azúcar morena. ¿Por qué con wasabi? Porque hay amores que matan...NOOO, porque quería algo contundente y un poco picante para acompañar el carpaccio de gambas. 

 









El carpaccio de gamba blanca es una delicatessen, la verdad. Es mejor prepararlo para poca gente.....para dos y chutando, que si no, se convierte en un trabajo muy pesado. Debemos pillar una gamba fresca y pelarla y ponerla en el congelador un par de horas. Una vez casi congeladas, las partimos en dos y le sacamos lo negro. Debe quedar limpita, limpita. A continuación, se va descongelando en el mismo plato y en nada de tiempo. Mientras haces un plato, ya está el otro listo. Entonces las rociamos con el zumo de una lima o dos y después aliñamos con sal, en cristal mejor, con aceite y lascas de parmesano. El toque del plato es el eneldo fresco. Sí, todo fresco para este palto. Es todo un señor:  


Poquito eneldo, que se come el sabor de la gamba.  Y las lascas de parmesano son mal cortar el trozo de queso básicamente. Que se rompa..nada de rallarlo...que no vale...¿eh?

Está superrefrescante, buenísmo y acompañado por el zumo de wasabi con fresas..me ha parecido lo más ya...

3. El carpaccio de calabacín está también muy bueno:
Ingredientes: rodajss superfinas de calabacín sin pelar, piñones, limón,
aceite y parmesano. 
 Aprovechando el parmesano y que son platos muy ligeros, mejor dos para que sea más original la mesa..¿no? El de atún rojo os lo preparo otro día.
Hay que tostar los piñones y una vez rociados en el calabacín, éste con limón y al frigorífico unos 30 minutos. Después le añadiremos su sal, aceite y parmesano.




4. La ensalada de fresas también es muy fácil. 

Pero quise darle un toque a postre por ser el último plato. La quería con mucha energía, mucho sabor y color y que tuviese un toque juguetón. Eso se lo da el chocolate. 
La vinagreta de chocolate la inventé sobre la marcha. No podia ser tan difícil: aceite, sal, xirope de chocolate y vinagre balsámico en crema, para que la textura no se me rompa:  

 La energía la ponen los frutos secos...me ha sorprendido mucho el sabor del anacardo con el chocolate y la fresa:  GUAU!!!!  Las hojas se pueden comprar de bolsa: cualeuir mezclum, pero que lleve espinacas baby....cuyo sabor combina mejor.

La regamos con la vinagreta de chocolate y con mucho amorrrrrr: 

Se siente uno verdaderamente querido con esta ensalada..creédme!!!!


No olvidéis que el zumo va con el carpaccio de gamba.  Lo otro es un vinito, que también casa bien y más si la uva es Malbec, propia de Argentina:
escandaloso caldo.
 Qué alegría de menú!!!!!! Sí, lo sé, es para quererme. Con este menú os llueven los arrumacos seguro, seguro. En realidad es un menú muy de San Valentín...pero bueno, las fechas no marcan mis apetitos.....
Si estuviéramos en Papua Nueva Guinea y enamorados, tendríamos un verbo para expresar dar de  comer en la boca: yanku-peku.